De fiesta en fiesta… y yo opto por el DIY hecho con mucho amor

No se si es siempre igual, pero de un tiempo a esta parte he visto que entre noticia fatídica para toda la sociedad y medidas para estrangularnos a todos, parece que solo nos calmamos con la sonrisa que dan las fiestas.

De hecho, puestos a festejar, creo que nos da igual que sean fiestas típicas, importadas o ¡yo que sé! solo creo que si lo decimos en inglés y tiene un aire ciertamente “made in USA” ¡pues se celebra! (vease halloween)

Que yo no digo que celebrar no esté bien, y más si tienes unas criaturas a las que realmente no debería importar la miseria o lo hundido que esté todo, ellos se merecen sonreir.

¿Pero sonreir a base de regalos, o de pensar que consumir es lo mejor?

Digo todo esto porque realmente me siento bombardeada.

Desde, prácticamente final de verano, con la “vuelta al cole” en la que además de ropa y libros para ese año, parece necesario renovar todo el material (libretas, lápices, rotuladores, colores…) porque los del curso pasado parece que ya no sirven para nada, aunque no estén ni a mitad uso, por supuesto.

Pero que, aquí pasa rápido porque claro viene el día grande del País Valencià, el 9 d’octubre, fiesta típica de mi tierra y que por cierto me encanta, pero que no me da tiempo a saborear, porque aunque tenemos tradiciones típicas para la siguiente fiesta popular, parece que la sociedad ha decidido instaurar esa fiesta muy conocida por todos que viene del nuevo continente, si, hablo de Halloween.

Vale, entiendo que necesitamos ver a nuestros pequeños (y a los que ya no lo son tanto) disfrazados de mostruitos, brujas y demás seres “no muertos”.

Pero es que justo al día siguiente ¡EMPEZAMOS CON LA CAMPAÑA DE NAVIDAD! ese tiempo cargado de tradiciones y de paz y amor… campaña que, por cierto, hace un alto, porque ya va instaurándose la llamada BLACK FRIDAY, que tiene un gran sentido en Estados Unidos, porque es justo el viernes después de su fiesta de Acción de Gracias y los comercios de allí aprovechan que es un día de fiesta para incentivar las compras con buenos descuentos.

Que digo yo, si poco después aquí hay ya un puente típico y de carácter nacional (me refiero al puente de la Constitución) ¿porque no adaptar esas grandes ofertas a días señalados por aquí? ¿nadie lo ha pensado? ¿o es que nos quieren ver a todos dando las gracias por la victoria de los colonos sobre los indios americanos? personalmente creo que nos falta mucho nivel de inglés para hacer un THANKS GIVING con solera y entusiasmo.

Vamos que me encantan las fiestas, pero no me gusta que me bombardeen y que intenten crear una necesidad de consumo que ni necesito ni puedo asumir.

Ahora por supuesto estamos en ese momento “San Valentinero” tan nuestro.

Esa fiesta, que cuando preguntaba por ella en mi casa, siempre me contestaban: “eso es un invento del Corte Inglés para que compremos”.

De hecho en casa el día de los enamorados es el 9 d’Octubre.

Pero como me gustan mucho los detalles entre la pareja he propuesto una cosa, vamos a hacernos regalos todos los días. A mi me sobra con un beso, un abrazo, una nota en la nevera o un dibujo de mi niña, que aunque sean cuatro rallas se que están hechas con mucho amor.

Por eso San Valentín será un día más, un día en el que si hay un regalo o una cena en pareja será porque lo merecemos… y por supuesto un regalo hecho a mano 😉

Desde aquí digo, sobre todo a esas grandes superficies, me gusta que se incentive la economía del País, pero no creo que la mejor manera sea creando una necesidad consumista y menos en un momento en el que desgraciadamente muchas personas si consumen son cosas de primerísima necesidad.

Cuando consumo, me gusta pensar que es porque me apetece, y últimamente es un consumo muy meditado, realizado con esfuerzo, con mucho cariño y siempre intentando hacerlo en esas pequeñas tiendas de mi pueblo.

Porque si he de incentivar algo ha de ser a ese pequeño comercio, nuestro PhotoGrid_1423499141384y luchador.

Sin más os dejo con un posible regalo para San Valentín que todos podéis hacer con muy poco dinero pero con resultados espectaculares.

Un regalo para todo tipo de parejas, pues como es mi caso, lo personalizo.(la imagen son dos tazas que les regalé en Reyes a mis primas)

¡En definitiva un regalo DIY! o como decíamos antes de que todo en inglés sonara mejor… ¡un regalo HECHO A MANO! 😉

 

Octubre de tradiciones vol. 2

Como dije la semana pasada, otoño es una época llenita de tradiciones nuestras, además de las que ya se están adquiriendo de otros sitios.

Como planteé el lunes pasado hoy es momento de recordar alguna tradición otoñal.

La verdad es que empecé justo en la semana en que aquí en valencia celebramos nuestro día, el día en que nos conquistó el rey Jaume I, y añadió Valencia al Reino de Aragón, concediendo a todos los valencianos unos derechos propios como pueblo “Els Furs”.

Esta historia todos los años se explica en los coles, pero en las casas el día de fiesta se vive con diferentes actividades, desde las más institucionales hasta las más lúdicas.

La verdad es que es un día especial pues además también se celebra Sant Donís (dionisio) que es el día de los enamorados. Si queréis conocer más sobre este día Pinchad aquí.

En mi casa este día siempre se ha celebrado y que se seguirá celebrando de una manera especial.

¡Hasta el lunes que viene!

Nos vemos con otra tradición otoñal de la zona 😉

Otoño, época de tradiciones própias… y ajenas

¿Os habéis dado cuenta de que cada vez que llega este mes todo nuestro entorno se llena de caramelos, calabazas y fiestas de halloween, con menús própios, disfraces y otras cosas que se supone que lleva la fiesta consigo?

No podemos negar que por aquí gusta más una fiesta, sea de donde sea, que “a un tonto un lápiz”.

Y es que, como he leído por ahí, ¿que hay más español que apuntarse a todas las fiestas del mundo?

Personalmente no tengo nada en contra, ni a favor, siempre recordaré el primer año que llamaron a mi casa diciendo “truco o trato”, no lo pude evitar me reí, me reí y dije “¡si hombre! ¿ahora vamos a celebrar esto?”.

Y es que yo jamás había visto esa fiesta, más que en alguna peli americana, y la verdad no sabía que se celebraba, de hecho me pillaron saliendo de casa para ir a ensayar, tenía unos 15 años y ya estaba unos cuantos en la banda del pueblo.

En ese momento sabía que al día siguiente era fiesta, el día de Todos los Santos, y si, esa noche era la noche de difuntos… pero vamos… nunca la habíamos celebrado mucho.

Pero es que a mi, me habían enseñado las fiestas y tradiciones de mi tierra (que haberlas las hay, y no son pocas para esta época) en el cole y por supuesto, en casa, las tradiciones eran las de aquí y poco o nada se sabía de lo que hacían en el resto del mundo.

¿Será que el mundo no estaba tan globalizado? ¿será que a nuestros padres no les interesaba mucho lo que hicieran otros? ¿o si les importaba se dedicaban a lo suyo y ya está?

La verdad es que no se que sería lo que pasaba hace 28 años (los míos) pero se que sobre todo, desde casa me enseñaron muchas cosas sobre mi cultura (además de repetir muchas veces en el cole ciertas fiestas).

Por eso ahora que soy mamá, he pensado que seré tolerante, que si mi hija quiere ir a la Oktober Fest (de aquí 16 años mínimo, por eso de la mayoría de edad) o ir a alguna fiesta de Halloween y disfrazarse de monstruito para recoger chuches. Bien. Vale.

Pero creo que es necesario que también viva nuestras fiestas.

Por eso este mes, voy a intentar publicar cada lunes una fiesta tradicional de la tierra.

Algo que hiciera cuando era pequeña, algo simplemente nuestro.

Els farolets (los faroles)

Recuerdo que esto no era exactamente un día, era un momento, empezaba a finales de de verano, coincidiendo con el fin de la temporada de melones, cuando los melones ya salían pequeños o muy maduros como para comérlos. A mi me lo preparaba mi abuelo, que todos los años plantaba melones.

Se trataba de vaciar un melón y dibujar algo en la piel con un cuchillo.fer el farolet

Luego a “boqueta nit” (creo que esto en castellano es al atardecer) se ponía dentro un cabo de vela, y el melón, atado con una cuerda era paseado por las niñas y niños, a la vez que se cantaba una canción.

Claro de tanto bailoteo y meneo el melón, solía terminar “espachurrao” contra el suelo.

La canción era esta: EL SERENO

Sereno, mereno
dis-me quina hora és.
La una, les dos,
van a tocar les tres.
 
El sereno ha mort un gos
se l’ha endut a l’hospital,
les xiquetes de costura
se l’han fet en oli i sal.
 
Sereno, mereno
dis-me quina hora és.
La una, les dos,
van a tocar les tres.
 
El sereno i la serena
se n’anaren a pescar
i pescaren una anguila
com els peixos de la mar.
 
Sereno, mereno
dis-me quina hora és.
La una, les dos,
van a tocar les tres
Espero que os haya gustado ¿y en vuestra casa, que tradiciones tenéis?

 

9 de Octubre: el día de los enamorados valencianos

Supongo que lo sabéis, pero por si acaso, lo vuelvo a decir SOY VALENCIANA.

Y es por eso que ayer celebramos el día de nuestra comunidad, un día en el que además también se celebra el día de los enamorados autóctono. Cosa que en mi casa siempre se ha celebrado, pues desde pequeña mi padre aparecía con una bandeja de mazapanes envuelto en el pañuelo que más le podía gustar a mi madre. Ella feliz por su pañuelo y mi padre y yo contentísimos por esa bandeja (somos fáciles de contentar).

De hecho ese era el único día de los enamorados que se celebraba siempre en casa… y por eso… le “recomendé” a mi cari seguir con esa tradición.

Aclararé que ahora me gusta mucho más el pañuelo que la bandejita… pero ¡TODO CUENTA!

Solo me falta contar la leyenda de dicha tradición…

La historia explica como Jaume I y su mujer, Violant d´Hongria (en su entrada triunfal a la ciudad una vez derrotados los musulmanes, justo el 9 de octubre de 1238) fueron obsequiados por sus habitantes con frutas y verduras de la huerta envueltas dentro de pañuelos de seda.

A partir de 1331 se empezó a conmemorar en esta fecha (9 de octubre) la fundación del Reino de València, i más adelante se popularizó el lanzamiento desde los edificios de la ciudad unos coetes especiales llamados “piuletes i tronadors”, así pasó a ser un día sonado donde todos los placeres se dejaban ir .

Pero con la llegada al poder de Felipe V, se nos quitaron todos los privilegios y leyes, con la conocida “abolició dels furs” y con ello, todas los festejos del 9 de octubre quedaron prohibidos.

Fue entonces cuando el gremio de pasteleros y confiteros se inventó una manera de seguir celebrando esta fiesta, pues ese día era el día su patrón San Donís (Dionisio).

Y así, surgió lo que aquí llamamos “la mocadorà”, postres dulces hechos de mazapan que imitaban la forma de “les piuletes i els tronadors” así como de las frutas y verduras típicas de la huerta valenciana.

Hasta llegar a nuestros días, cuando cada 9 de Octubre, enamorados y enamoradas disfrutan de su día, en el que la tradición dice, que es el hombre el que le regala el tan deseado pañuelo con la bandeja de dulces. Pero como todo en esta vida, es una costumbre que podemos adaptar a nuestro entorno y practicar con la familia, con amigos… en fin con todas las personas a las que queremos. Y sacar después de la comida de ese día la bandeja acompañada siempre de una mistela o un vinito dulce.

Espero que os haya gustado saber un poco más de nuestras tradiciones, sin más me despido de vosotros no sin decir, que este texto lo he sacado de una amiga que ayer muy gustosa lo compartió con nosotros en el facebook… no se si me leerá pero, ¡muchas gracias Marta!

Un besazo!

9 d'octubre