Testando a la familia 1: Súper papá

Nuestra pequeña, ¡casi tiene un año! y por eso he pensado hacer una serie de entrevistas a algunas de las  personas más cercanas y preguntarles como han llevado esta nueva etapa, este cambio de vida… vamos ¡este año tan completo!

Como a la persona que más le ha cambiado todo (junto conmigo) es al padre de la criatura… ¡a ver que me contesta!

Bueno, empezamos:

  • Después de este año, en el que siempre dicen que la vida cambia mucho, ¿recuerdas alguna cosa, con nostalgia   que hicieras antes de tener a nuestra bichilla?

Únicamente, y en contadas ocasiones, poder dormir por las noches… (aquí la madre novata completa: es que el pobre lleva durmiendo lo mismo que la niña… que eso que dicen que se despierta en las madres un sexto sentido que hace que escuches a tu bebé por las noches…. ¡se le ha despertado a él!)

  • ¿Desde que te enteraste del embarazo, como esperabas que fuera nuestra vida? ¿ha cambiado mucho lo que pensabas, de lo que realmente es?

La verdad es que en un principio creí que iba a ser un cambio muy drástico, como así ha sido, pero lo cierto es que creo que nos hemos adaptado bastante bien a la nena y siempre te imaginas cosas que al final con la práctica tienen soluciones mucho más sencillas.

  • Dime algún momento que jamás olvidarás...

Pese a que no pude estar en el momento del parto (verla salir) un momento que jamás olvidaré fue cuando pude ver la cabeza asomar y ver, justo antes de salir, que era una nena rubita.

  • La pequeña es genial y tu eres un súper papá, pero ¿crees que nuestra pareja a salido fortalecida o está más debilitada que antes de ser papis?

¿¿¿Esto porque lo preguntas??? ¡serás pava! ¡pues claro que está fortalecida! ¡somos el mejor de los equipos y lo sabes! (tenía que preguntarlo… igual a nuestros lectores les hacía falta saberlo… 😉 )

  • Vale ya termino… ahora mismo ¿Cuál es tu momento del día preferido?

Más o menos las 9:30 de la noche, cuando ya se ha tomado su bibe y está profundamente dormida… ¡en ese momento es todo paz!

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Bueno, no he querido agobiar demasiado al súper padre, creo que se me quedan cosas en el tintero… pero quien sabe cuando lo volveré a coger para preguntarle algo… por si las moscas

¿que os parece si me vais dando sugerencias de preguntas? y ¿a quién más le preguntarías vostr@s?

con mi pequeña en brazos, estrenando la paternidad

con mi pequeña en brazos, estrenando la paternidad

 

Por fin me decido!!!

Tras alguna que otra petición de mi chica y el apoyo de las lectoras y lectores del blog, finalmente me decido a escribir una entrada en el mismo, en la que hablaré de mis sensaciones y pensamientos tras esta maravillosa experiencia que es la paternidad.

Comenzaré por el principio, ese jueves en el que nos enteramos que estábamos embarazados, tras hacer una prueba de embarazo que compramos después de  salir Isabel de trabajar en una farmacia 24 horas de Benimaclet.

Tras saber que el resultado del test era positivo, mis primeras sensaciones fueron extrañas, pero a la vez tuve claro que quería que fuese ella la madre de mis hijos, y por ello, le dije desde el principio que, si ella estaba de acuerdo, podríamos tenerlo.

Una vez decidimos que seríamos padres, empezó esa espera interminable, que como todos ya sabéis, fue de 42 semanas y 5 días. Pero tras ella, llegó a este mundo Alexandra, y desde ese preciso momento me di cuenta de que para siempre mi vida había cambiado. De ahora y en adelante, tendría una personita a mi cargo para el resto de mi vida, o hasta que se independizara, y espero que eso tarde mucho tiempo en pasar 🙂 .

con mi pequeña en brazos, estrenando la paternidad

con mi pequeña en brazos, estrenando la paternidad

Lo cierto es que desde el primer momento aprendí cosas nuevas con la paternidad, como por ejemplo, a limpiarle el cordón umbilical, que aunque en un principio me daba un poco de reparo, luego me convertí en un experto hasta que le cayó. Otro tema fue el cuidado de Isabel y de la situación, las dos primeras semanas después del parto, ya que quedó bastante débil y tuve que estar pendiente de las dos, fue duro, pero me vino bien para coger el ritmo de levantarme por las noches, hábito que aún tengo hoy en día.  También el tema de los pañales fue muy nuevo para mí, ya que nunca había puesto ninguno, pero también lo sortee satisfactoriamente.

En cuanto al trato con la nena, creo que desde el minuto cero, o eso dice la gente, me acoplé bastante bien a lo de ser padre (incluso me dicen  que soy un padrazo), y eso es principalmente porque cada sonrisa suya me anima , y he de decirlo, mi niña es de sonrisa fácil.

Hasta los cuatro meses más o menos los bebés no hacen gran cosa, sonríen, lloran, reniegan y duermen. Es a partir de esa edad cuando ya te hace gracietas, se ríe, hace el indio, en definitiva, interactúa más.

Hoy ya tiene casi 9 meses, tiene un par de dientecillos en la parte inferior de la boca y ya empieza a decir papá y mamá, además de estar preciosa. Pero el mejor regalo que me ha hecho fue ahora hace 3 días, en el Día de Padre, ese día que por primera vez he vivido y en el que no hubo momento en el que mi niña no quisiera estar conmigo, como sabiéndolo, sabiendo que era el día de su papi. Gracias pequeña por hacer que me sienta tan especial!!

PD: Espero que os guste esta entrada, pero no sé cuando se volverá a dar otra, porque este es el blog de UNA MADRE NOVATA!!! 😉

Disfrutando del día del padre

Disfrutando del día del padre

Ese alguien tan necesario…

Llevo unos cuantos días contando mis pensamientos, las cosas que me pasaron, vamos, mis propios recuerdos.

Pero claro, a mi lado y oficialmente sin barriga, pero igual de embarazado que yo, y siempre en ese segundo plano tan necesario, ha estado mi pareja, Moisés, siempre pendiente de que no me faltara nada, de asistir conmigo a todas las pruebas,vamos, de preocuparse de que todo estuviera en orden.

Por todo ello y por todos ellos he recopilado unas cuantas lecturas, algunas más entretenidas, otras más ilustrativas, que van dirigidas en exclusiva para ellos, aunque los hombres pueden leer también los libros normales y otras cosas dirigidas a las madres. Pues si en el embarazo pasan a un segundo plano, después cuando su bebé nace, su plano pasa a estar un poco más lejano.

  •  Cómo ser padre primerizo y no morir en el intento, Frank Blanco, Aguilar, 2012.

Frank Blanco, que recientemente se ha estrenado como padre, explica en Cómo ser padre primerizo y no morir en el intento en clave de humor y con un estilo repleto de guiños irónicos cómo es ser hombre y padre y lidiar con un bebé al que no entiendes y que de pronto empieza a colonizar tu vida. Una propuesta innovadora que pone el foco en la figura del padre a la hora de encargarse de los cuidados de su bebé: cambiar pañales, dormir 15 minutos al día entre tomas, la elección del carrito, la sillita del coche, los llantos, etcétera.

  • Condición de padre, Joan Barril, Madrid, Aguilar, 1997.

Se ha hablado mucho de la maternidad. Pero ¿y del padre? ¿Qué relaciones se establecen entre el padre y el hijo recién nacido? En este libro, Joan Barril pasa revista a cada uno de los momentos y situaciones en que el padre ha de enfrentarse a una realidad que le es absolutamente nueva y desconcertante desde que le dicen “ten, cógelo” y le ponen por primera vez aquella materia viva en las manos.

El autor nos descubre qué piensa y qué hace el padre ante las sucesivas sorpresas que le depara el niño o la niña que acaba de irrumpir en su vida. Con una prosa en la que la sensibilidad se adereza con la sal de la ironía, muestra la nueva dimensión de las noches en vela, la aparición de una ternura inédita, el aprendizaje de gestos, miradas y palabras. Y el padre crece mientras el hijo crece, hasta que aquella criatura se atreve a decirle un día: “no tienes razón”. Una mirada innovadora sobre un tema tan apasionante como poco explorado.

  • Crio a mi hijo, Laurence Pernoud, Vergara, 2000.

Todas las preguntas que surgen desde el nacimiento hasta la escuela tienen respuesta en este libro. Sabrás lo que le gusta a un bebé de 1 a 4 meses, o que es normal que a los 9 arroje un objeto lo más lejos posible no para molestar sino para ver dónde cae, que a los 15 meses toque todo y corra por todas partes.

  • Ella ha tenido un bebé, ¡y a mi me va a dar algo!, James Douglas Barron, Urano, 2000.

Una guía para el que acaba de convertirse en padre. El autor de este libro se dirige de forma divertida y amena a los que como él han sido padres. Los consejos que aparecen en sus páginas proceden de la experiencia vivida por el propio autor. No intentes encontrar en este libro ningún consejo médico.

  • Manual práctico para padres novatos, Frances William, Salvat, 1996.

Este libro perfectamente ilustrado te enseñará a hacer más fáciles las tareas del cuidado de tu bebé. Lo más destacable es su diseño con espiral que te permitirá consultarlo mientras cambias un pañal o das la papilla.

  • Padres hoy, Miriam Stoppard, Vergara, 1998.

Dirigido a los padres primerizos, analiza de qué manera la paternidad modifica la vida en común y ofrece una valiosa ayuda para mantener la plenitud de la relación de pareja.

  • Tu hijo, Benjamin Spock, Vergara, 1989.

Con inteligentes consejos y precisa información, esta guía cubre todo lo que los padres necesitaréis saber desde el nacimiento del bebé hasta su adolescencia. Un libro imprescindible, traducido a 39 idiomas, que podría calificarse como el mejor de su género.

Espero que las lecturas os ayuden, y una vez más y públicamente solo me falta dar las gracias a, para mi, el mejor padre del mundo, GRACIAS POR CUIDARME Y POR CUIDAR A NUESTRA PEQUEÑA TAN BIEN.