El cole, ¿jornada continua o partida?

He sido alumna, soy maestra y además madre.

Por decisión, primero profesional, mi jornada laboral empezaba a partir de la salida de los niños del cole, pues era maestra en una academia de música, cuando me quedé embarazada decidí que quería disfrutar de los primeros años de mi niña, pues si decía llevarla a la guardería seguramente a mi hija la vería en el desayuno, con suerte en la cena y solo la podría disfrutar el fin de semana…

Por ello, y por no querer perderme esta etapa tan importante para ella y para mi como mamá, ni me preocupé en buscar guardería.

Más tarde, la decisión se reafirmó, estar en paro no da para muchas guarderías, que además en nuestro pueblo son todas de carácter privado.

Así que del el tema de la escolarización de lo más importante que tengo en mi vida, mi pequeña, se quedó en “ya irá al cole de mayores”.

Si habéis leído el blog alguna vez, sabréis que somos valencianos.

En este momento y  además promovido por la Generalitat, durante unos cursos se implantó en ciertos centros escogidos la Jornada Contínua Escolar.

Ahora, justo durante este curso, en nuestro pueblo se está llevando a debate si se implanta esta jornada en los centros públicos.

La decisión parte de una votación en la que se cuenta con todos los activos docentes, y con ello hablamos de Profesores y Profesoras, Personal del Centro (conserje…), y por supuesto los padres y madres de los escolares.

Para todo esto, tengo entendido que se han tenido charlas informativas (a las que al no ser mamá de ningún centro no he asistido pero de las que he preguntado, leído y por supuesto opinado…)

Ahora intentaré hablar como madre, y también como maestra.

(Os pongo en antecedentes también, en el pueblo, todos los centros públicos tienen un horario especial, de lunes a jueves los niños vuelven a los centros de 15:00h a 16:30h y los viernes no tienen clase por la tarde, por las mañanas no se muy bien como lo hacen pero algunos días creo que salen a las 12:30 y otros a la 13:30h para tener al final de la semana las horas lectivas marcadas por la ley)

Personalmente pienso que existen muchos PROS y un gran CONTRA:

A FAVOR:

  •  Los alumnos y alumnas rinden más, y es que las primeras horas del día son las que estamos más despejados (para ello es indispensable unos buenos hábitos de descanso)
  • Los centros que adapten esta medida se comprometen a terminar las horas en el centro con horas no lectivas GRATUITAS para todos los escolares, sin perder tampoco el servicio de comedor y con el control profesional de los maestros y maestras (no os preocupéis no es una medida promovida por los profesores para “vaguear” como quieren vender algunos) *creo seriamente que no seremos una sociedad evolucionada hasta que no demos un papel fundamental a los que se dedican a instruir a las generaciones futuras, ni son unos vagos ni están bien pagados… pero esto se puede debatir en un punto a parte.
  • Todos los profesores podrán dedicar sus tardes tanto a formación (indispensable en esta profesión) y para atender debidamente a los padres y madres de sus alumnos y alumnas.
  • El parón de 12/13h a 15h es muy grande y los niños necesitan correr, jugar, saltar… con lo que al retomar las clases están demasiado agotados y no hay un buen rendimiento, por ello normalmente se opta por poner materias fundamentales para la formación del ser humano, como las artes (música y plástica) o educación física cosa que perjudica la formación completa de los niños.
  • Para los padres y madres: solamente harán dos viajes al centro uno de ida y otro de vuelta, siendo la última o al final de las horas lectivas o bien al final del horario de actividades extra ofrecidas por cada centro y repito SIN COSTE PARA LAS FAMILIAS.

Por supuesto creo que en los centros igual se han argumentado más cosas, pero para mi entrada creo que hay motivos suficientes.

EL GRAN CONTRA DE LA JORNADA CONTINUA:

  • NUESTRA SOCIEDAD NO ESTÁ PREPARADA PARA CONCILIAR LA VIDA LABORAL Y TENER UNA FAMILIA.

Creo que el gran argumento de los activos que abogan por el NO es este, “es que yo que trabajo no puedo hacerme cargo de mis hijos/as”…

Pero estas personas no deben de haber tenido en cuenta que tal vez desde donde se debería favorecer este tipo de jornada es desde los gobiernos pues esta buena conciliación daría un buen futuro al país.

Directamente se empieza a argumentar en contra de los que son los encargados de educar a los niños y no con quien favorece despidos, proyecta trabajos precarios en los que ya puedes hacer horas que ni mantendrás a tu familia ¡ni nada parecido! y un sinfin de despropósitos que se plasman en la Reforma Laboral más brutal y con menos derechos para todos y cada uno de los ciudadanos que, si ven la salida o esa “luz” al final del tunel, suele ser una luz de otro país (nos hemos convertido, otra vez, en un país de emigrantes).

No creo que haya que decir que no por más horas trabajadas se produce más, pero nunca sobra recordarlo.

Y tampoco creo que las escuelas se hayan de someter a esto… pues ya se ha intentado adaptar la educación a la vida laboral y cada vez se trabaja más por mucho menos (cierto es que existen trabajos en los que ni si quiera piensan en pagar)

Por eso digo, si en el centro se instaura una jornada (a todas luces favorable para la educación) y con resultados bastante buenos, siempre por consenso de la comunidad educativa y en último lugar aceptado por el Gobierno pertinente, ¿porqué tanto debate? ¿porqué nos enfrentamos con nuestros vecinos y vecinas? ¿o con los que educan a la generación futura?

Yo lo tengo claro, mientras nos enfrentamos entre nosotros por estos temas tenemos gente sin formación legislando y haciendo que la educación pública se vea recortada, denostada y menospreciada.

Me despido ya, diciendo, espero que los que hoy forman las comunidades educativas a las que nos incorporaremos a partir de septiembre (si, mi pequeña cumple en junio 3 añazos) tengan a bien al menos debatir e informarse y ¡votar! Porque su decisión será fundamental para nuestra elección de centro.

Pues creo que la educación pública, de calidad y, aunque aquí escriba en castellano, en valencià, ha de ser FUNDAMENTAL para todos los ciudadanos y ciudadanas.

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De fiesta en fiesta… y yo opto por el DIY hecho con mucho amor

No se si es siempre igual, pero de un tiempo a esta parte he visto que entre noticia fatídica para toda la sociedad y medidas para estrangularnos a todos, parece que solo nos calmamos con la sonrisa que dan las fiestas.

De hecho, puestos a festejar, creo que nos da igual que sean fiestas típicas, importadas o ¡yo que sé! solo creo que si lo decimos en inglés y tiene un aire ciertamente “made in USA” ¡pues se celebra! (vease halloween)

Que yo no digo que celebrar no esté bien, y más si tienes unas criaturas a las que realmente no debería importar la miseria o lo hundido que esté todo, ellos se merecen sonreir.

¿Pero sonreir a base de regalos, o de pensar que consumir es lo mejor?

Digo todo esto porque realmente me siento bombardeada.

Desde, prácticamente final de verano, con la “vuelta al cole” en la que además de ropa y libros para ese año, parece necesario renovar todo el material (libretas, lápices, rotuladores, colores…) porque los del curso pasado parece que ya no sirven para nada, aunque no estén ni a mitad uso, por supuesto.

Pero que, aquí pasa rápido porque claro viene el día grande del País Valencià, el 9 d’octubre, fiesta típica de mi tierra y que por cierto me encanta, pero que no me da tiempo a saborear, porque aunque tenemos tradiciones típicas para la siguiente fiesta popular, parece que la sociedad ha decidido instaurar esa fiesta muy conocida por todos que viene del nuevo continente, si, hablo de Halloween.

Vale, entiendo que necesitamos ver a nuestros pequeños (y a los que ya no lo son tanto) disfrazados de mostruitos, brujas y demás seres “no muertos”.

Pero es que justo al día siguiente ¡EMPEZAMOS CON LA CAMPAÑA DE NAVIDAD! ese tiempo cargado de tradiciones y de paz y amor… campaña que, por cierto, hace un alto, porque ya va instaurándose la llamada BLACK FRIDAY, que tiene un gran sentido en Estados Unidos, porque es justo el viernes después de su fiesta de Acción de Gracias y los comercios de allí aprovechan que es un día de fiesta para incentivar las compras con buenos descuentos.

Que digo yo, si poco después aquí hay ya un puente típico y de carácter nacional (me refiero al puente de la Constitución) ¿porque no adaptar esas grandes ofertas a días señalados por aquí? ¿nadie lo ha pensado? ¿o es que nos quieren ver a todos dando las gracias por la victoria de los colonos sobre los indios americanos? personalmente creo que nos falta mucho nivel de inglés para hacer un THANKS GIVING con solera y entusiasmo.

Vamos que me encantan las fiestas, pero no me gusta que me bombardeen y que intenten crear una necesidad de consumo que ni necesito ni puedo asumir.

Ahora por supuesto estamos en ese momento “San Valentinero” tan nuestro.

Esa fiesta, que cuando preguntaba por ella en mi casa, siempre me contestaban: “eso es un invento del Corte Inglés para que compremos”.

De hecho en casa el día de los enamorados es el 9 d’Octubre.

Pero como me gustan mucho los detalles entre la pareja he propuesto una cosa, vamos a hacernos regalos todos los días. A mi me sobra con un beso, un abrazo, una nota en la nevera o un dibujo de mi niña, que aunque sean cuatro rallas se que están hechas con mucho amor.

Por eso San Valentín será un día más, un día en el que si hay un regalo o una cena en pareja será porque lo merecemos… y por supuesto un regalo hecho a mano 😉

Desde aquí digo, sobre todo a esas grandes superficies, me gusta que se incentive la economía del País, pero no creo que la mejor manera sea creando una necesidad consumista y menos en un momento en el que desgraciadamente muchas personas si consumen son cosas de primerísima necesidad.

Cuando consumo, me gusta pensar que es porque me apetece, y últimamente es un consumo muy meditado, realizado con esfuerzo, con mucho cariño y siempre intentando hacerlo en esas pequeñas tiendas de mi pueblo.

Porque si he de incentivar algo ha de ser a ese pequeño comercio, nuestro PhotoGrid_1423499141384y luchador.

Sin más os dejo con un posible regalo para San Valentín que todos podéis hacer con muy poco dinero pero con resultados espectaculares.

Un regalo para todo tipo de parejas, pues como es mi caso, lo personalizo.(la imagen son dos tazas que les regalé en Reyes a mis primas)

¡En definitiva un regalo DIY! o como decíamos antes de que todo en inglés sonara mejor… ¡un regalo HECHO A MANO! 😉

 

Reflexiones Navideñas

Ahora si que podemos decir que tenemos la navidad a la vuelta de la esquina… (no hace dos meses como algunos se empeñan en empezar a publicitar…)

Rara será la casa en la que no se planteen ya actividades, manualidades, compras, y comidas, muuuuuchas comidas.

La navidad siempre es una época que, como todas, tiene muchos adeptos y muchos otros que son detractores.

Creo que los detractores estarán en ese bando por el hecho de convertir una fecha señalada en una mera fiesta de consumo, en la que comer lo que no necesitamos, regalar en plan locura y otras tantas actividades, que para mi, poco tienen que ver con el “espíritu de la navidad”.

Todo empezaba en el puente de la Constitución, ese era el fin de semana de arreglar la casa con el árbol, el belén y con nuestros adornos personalizados que mi madre y yo hacíamos (y que si fuera ahora estaríamos en la cresta de la ola con tanto DIY).

Las Navidades  en casa siempre se han celebrado con mucha alegría, recuerdo las ganas que tenía de pequeña de que me dieran las vacaciones para pasar mucho tiempo con mis papás o para subir a cenar en noche vieja a casa de mi tía, en la que cenábamos muchas cosas ricas y en la que personalmente me dormía de cansancio de tanto jugar con mis primos.

He de decir que esta noche no venía nadie con regalos… mi padre tenía una teoría de la procedencia yanky de ese hombre vestido de rojo y como buen señor de la tierra nos decía que si se atrevía a venir de una patada volvía volando al “polo norte”.

Al día siguiente, sin hambre ni nada, porque habíamos cenado como reyes, nos íbamos a casa de mis iaios, allí más de comer (el típico puchero de navidad que tiene tantas cosas y que a mi primo pequeño le aparecía con fideos y ¡ya podía yo comparar platos que en el mío solo habían cosas de mayores!).

Era otro día genial, con villancicos y en familia.

Siempre lo recordaré como una buena época, además luego ¡nos daban estrenas! y eso alegraba la hucha personal :).

Luego mis padres volvían al trabajo y yo aprovechaba para hacer los deberes, hacer algún taller de los que ofertaban por el pueblo y si algún día se terciaba podía hasta ir a Expo Jove (en la feria de muestras).

Mira que intento recordar mis cartas a los reyes o los caprichos (que seguro empezaba a pensar con tiempo, por eso de la previsión y de pedir algo) pero no hay manera…

Yo solo recuerdo la ilusión, las ganas de estar en familia, las ganas de ir sitios, de ver todo decorado, de las sonrisas y por supuesto la ilusión de la Cabalgata de Reyes, la que en cuanto acababa marcaba la hora de cenar y a dormir… que al día siguiente tenía que levantarme pronto para ver los regalitos (mis primos aún recuerdan las horas a las que subía el día 6 a por ellos para ver los regalitos en casa… como dicen algunos madrugadores ¡las calles ese día las ponía yo!)

Vamos que tampoco es tan difícil pensar en la Navidad y emocionarse con las pequeñas cosas… por eso creo que el anúncio de Ikea ¡es genial! ¡lo han bordado! tiene toda esa esencia de los niños, todo lo que ellos quieren, y lo que a los mayores no les cuesta dinero pero si una buena planificación.

Supongo que no sería fácil para mis padres, creo que supieron hacerme sentir ese “espíritu”, disfrutar de las cosas importantes, y sorprenderme con lo que los Reyes habían podido traer.

Por eso, desde que soy mamá creo que es importante enseñar las cosas importantes y disfrutar de cada momento, así que ya tengo alguna que otra idea para este año y espero que de aquí unos años mi hija piense en la navidad como una buena época, con alegría, con mucha ilusión y sobre todo ¡nos recuerde con ella disfrutando cada momento!

Os dejo el precioso vídeo #laotracarta ¡y a ver si sois capaces de verlo y no emocionaros!

20 de noviembre, día internacional de los Derechos de los Niños

Los Derechos de los niños y niñas, nacieron hace ahora 25 años, para proteger a todas las personas durante la etapa de la niñez.

Son movimientos de índole internacional y podemos encontrar  Declaración de los Derechos del Niño y la Convención sobre los Derechos del Niño.

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Hoy en día en nuestro país, estamos ante una situación muy dolorosa, pues debido a la crisis (gran estafa para mi) y a las políticas neoliberales que desde los dos últimos gobiernos nos han aplicado, nos encontramos con tasas de paro del 25% (del 56% si hablamos de empleo joven) y unas tasas de pobreza infantil que en todas las comunidades autónomas está en el 30%.

Los datos, son cuanto menos preocupantes, y según las ong de defensa de la infancia, los datos de ayuda gubernamentales solo cubren al 0,6% de las necesidades.

Creo que hoy es un día para hablar de ello, para intentar cambiar algo, porque hoy es un día señalado en el calendario, porque los niños son nuestro futuro.

Y trabajemos todo el año por ellos, pidamos igualdad, pidamos por sus derechos, pues los tienen y hay que hacerlos cumplir.

Queridos Reyes Magos…

Ha sido dejar las nuevas celebraciones de monstruitos varios (que por cierto nosotros no hemos celebrado) y llegarnos el primer catálogo de juguetes…

Claro la niña ya se entera de todo, ya quiere y de todo ha de saber el “porqué?”, ¿y que ha hecho? pues ojear rápidamente ese magnífico primer catálogo y pedir por esa boquita (no tiene una boquita muy grande pero ya va pidiendo ya)

Por eso hoy ha sido el día de explicarle que ella puede pedir, pero que se pide en la Carta a Sus Majestades Los Reyes de Oriente, y que ellos verán si se puede una u otra cosa, todo depende de ellos y del comportamiento de la pequeña.

Por eso, creo que ha empezado a hacer más caso y a decir “a nena buena”, ¡todo sea por dejar constancia de lo buena que es! por muchas gamberradas que planee 😀

Por fin este año me he convertido en una de “esas madres” de las que explican y tienen un arma para que la pequeña se porte mega-bien

(la risa que me equeridos reyes magosntra es de aquella manera)

 

Pero mi pregunta es, ¿no va a ser demasiado tiempo dos meses largos de espera para el momento Reyes?, personalmente creo que puede que si, puede que los padres, y más hoy en día, debamos planificar con un poco más de tiempo los regalitos de los peques, por eso de la planificación del gasto familiar, pero ¿es necesario que ellos empiecen a pedir y consumir YA?

Solo veo claramente y desde el lado de los padres (por primera vez) este complot consumista y lleno de tradiciones que ni siquiera lo son, no me entendáis mal, no hablo de la navidad, hablo de que llevamos inundados de cosas para el tan famoso Halloween desde hace un par de meses que enlaza directamente con muchos juguetes, fiestas navideñas, y un largo etc siempre basado en el consumo… no me extrañaría ver en unos días como nos invitan a celebrar el Día de Acción de Gracias (o Thanks Giving) ¡y ya estamos todos!

Termino diciendo que no soy de las que además se queja porque no le gustan las fiestas, NUNCA, ¡me encanta la navidad! me gusta disfrutar de momentos en familia, recuerdo como durante el puente de la Constitución (el 6 de diciembre) poníamos a punto la casa para poder decorarla con todos los adornos, diferentes cada año y por supuesto con una combinación temática (vamos ríete tu de pinterest teniendo a mi madre como cabeza pensante y combinante) con millones de adorno hechos por nosotras con materiales de lo más diversos (el ahora DIY pero en modo de aquí, del de toda la vida y en nuestro idioma).

Y si sigo recordando, recuerdo que siendo de familia de clase media, con todos los apuros que hubieran, el día de reyes era un día muy especial, con muchos regalos para todos y mucha ilusión.

Por eso yo creo en la planificación, para que mi niña disfrute igual que lo hice yo (o más) pero no creo en el bombardeo, de hecho este año he hecho un propósito, habrán más regalos hechos o terminados por nosotras y siempre que pueda compraremos en las tiendas del pueblo o a artesanos, pues igual con lo poquito que pueda aportar no solo mi familia tendrá ilusión.

comprar en pequeño comercio

Y vosotr@s, ¿que pensáis? ¿os planificais? ¿vuestros hijos piden desde ya sin esa preciosa “amenaza” del si no eres buena “na de na”? Y por supuesto ¿pensáis que es bueno comprar los regalos y todo lo que vayáis a consumir en estas fechas navideñas en grandes superficies o en pequeño comercio local o artesanos?

¡Espero vuestras aportaciones!

Octubre de tradiciones vol. 2

Como dije la semana pasada, otoño es una época llenita de tradiciones nuestras, además de las que ya se están adquiriendo de otros sitios.

Como planteé el lunes pasado hoy es momento de recordar alguna tradición otoñal.

La verdad es que empecé justo en la semana en que aquí en valencia celebramos nuestro día, el día en que nos conquistó el rey Jaume I, y añadió Valencia al Reino de Aragón, concediendo a todos los valencianos unos derechos propios como pueblo “Els Furs”.

Esta historia todos los años se explica en los coles, pero en las casas el día de fiesta se vive con diferentes actividades, desde las más institucionales hasta las más lúdicas.

La verdad es que es un día especial pues además también se celebra Sant Donís (dionisio) que es el día de los enamorados. Si queréis conocer más sobre este día Pinchad aquí.

En mi casa este día siempre se ha celebrado y que se seguirá celebrando de una manera especial.

¡Hasta el lunes que viene!

Nos vemos con otra tradición otoñal de la zona 😉

Otoño, época de tradiciones própias… y ajenas

¿Os habéis dado cuenta de que cada vez que llega este mes todo nuestro entorno se llena de caramelos, calabazas y fiestas de halloween, con menús própios, disfraces y otras cosas que se supone que lleva la fiesta consigo?

No podemos negar que por aquí gusta más una fiesta, sea de donde sea, que “a un tonto un lápiz”.

Y es que, como he leído por ahí, ¿que hay más español que apuntarse a todas las fiestas del mundo?

Personalmente no tengo nada en contra, ni a favor, siempre recordaré el primer año que llamaron a mi casa diciendo “truco o trato”, no lo pude evitar me reí, me reí y dije “¡si hombre! ¿ahora vamos a celebrar esto?”.

Y es que yo jamás había visto esa fiesta, más que en alguna peli americana, y la verdad no sabía que se celebraba, de hecho me pillaron saliendo de casa para ir a ensayar, tenía unos 15 años y ya estaba unos cuantos en la banda del pueblo.

En ese momento sabía que al día siguiente era fiesta, el día de Todos los Santos, y si, esa noche era la noche de difuntos… pero vamos… nunca la habíamos celebrado mucho.

Pero es que a mi, me habían enseñado las fiestas y tradiciones de mi tierra (que haberlas las hay, y no son pocas para esta época) en el cole y por supuesto, en casa, las tradiciones eran las de aquí y poco o nada se sabía de lo que hacían en el resto del mundo.

¿Será que el mundo no estaba tan globalizado? ¿será que a nuestros padres no les interesaba mucho lo que hicieran otros? ¿o si les importaba se dedicaban a lo suyo y ya está?

La verdad es que no se que sería lo que pasaba hace 28 años (los míos) pero se que sobre todo, desde casa me enseñaron muchas cosas sobre mi cultura (además de repetir muchas veces en el cole ciertas fiestas).

Por eso ahora que soy mamá, he pensado que seré tolerante, que si mi hija quiere ir a la Oktober Fest (de aquí 16 años mínimo, por eso de la mayoría de edad) o ir a alguna fiesta de Halloween y disfrazarse de monstruito para recoger chuches. Bien. Vale.

Pero creo que es necesario que también viva nuestras fiestas.

Por eso este mes, voy a intentar publicar cada lunes una fiesta tradicional de la tierra.

Algo que hiciera cuando era pequeña, algo simplemente nuestro.

Els farolets (los faroles)

Recuerdo que esto no era exactamente un día, era un momento, empezaba a finales de de verano, coincidiendo con el fin de la temporada de melones, cuando los melones ya salían pequeños o muy maduros como para comérlos. A mi me lo preparaba mi abuelo, que todos los años plantaba melones.

Se trataba de vaciar un melón y dibujar algo en la piel con un cuchillo.fer el farolet

Luego a “boqueta nit” (creo que esto en castellano es al atardecer) se ponía dentro un cabo de vela, y el melón, atado con una cuerda era paseado por las niñas y niños, a la vez que se cantaba una canción.

Claro de tanto bailoteo y meneo el melón, solía terminar “espachurrao” contra el suelo.

La canción era esta: EL SERENO

Sereno, mereno
dis-me quina hora és.
La una, les dos,
van a tocar les tres.
 
El sereno ha mort un gos
se l’ha endut a l’hospital,
les xiquetes de costura
se l’han fet en oli i sal.
 
Sereno, mereno
dis-me quina hora és.
La una, les dos,
van a tocar les tres.
 
El sereno i la serena
se n’anaren a pescar
i pescaren una anguila
com els peixos de la mar.
 
Sereno, mereno
dis-me quina hora és.
La una, les dos,
van a tocar les tres
Espero que os haya gustado ¿y en vuestra casa, que tradiciones tenéis?