Y esperando, esperando…llega la recta final

Entre arreglos, citas con los distintos médicos, pensar e ir recopilando todo lo necesario…¡por fin llega el tercer trimestre! en la semana 28 entramos de lleno es esa recta final. En ese momento te parecerá que llevas una vida embarazada, pero ¡tranquila! el final llegará y ¡será genial!.

Para no pintarlo todo súper bonito, que en realidad si todo va bien, lo es. Tengo que decir que pueden aparecer algunas molestias, además de esos temores por el momento del parto que creo que todas arrastramos desde el principio, pero que en este punto empiezan a crecer, temores que empezaremos a entender y a compartir en las sesiones de preparación al parto, que empieza sobre la semana 30 y que no desaparecerán hasta que tengamos a nuestra criatura en nuestros brazos, yo como madre novata pero que ya ha pasado ese momento me sumo al “no os preocupéis, cada parto es distinto, la experiencia de las demás no nos vale y el dolor, ¡se olvida!”.

Bueno a lo que iba, algunos fastidios del tercer trimestre:

Podemos encontrarnos con la sensación de Ardor de estómago, que es una sensación de ardor que percibes detrás del esternón, algunas veces acompañada del sabor propio de las regurgitaciones y de acidez de estómago. Tranquilas que de esto el bebé ni se entera y ocurre por los altos niveles de progesterona propios del embarazo, que relajan los músculos y la válvula muscular situada entre el estómago y el esófago y por tanto los ácidos del estómago penetran en el esófago y algunas veces llegan a la boca. No sirve de nada que más adelante el útero empuje al estómago y lo desplace hacia arriba.

Para aliviarte el ardor, puedes:

  • Hacer varias comidas al día y comer despacio.
  • Evitar los alimentos con muchas especias o aliños, los fritos, los productos grasos, el chocolate, el café, las bebidas con gas, la menta y la hierbabuena y cualquier cosa con  muchos aditivos químicos (vamos dieta sana y pasando del allioli)
  • No te pongas nada que oprima tu barriga.
  • No te dobles en el sofá para no aplastar la barriga, e inclínate flexionando las rodillas para coger las cosas del suelo.
  • Si tumbada notas más ardor, prueba a elevar la cabeza al menos 15cm con almohadas.
  • Intenta no engordar demasiado.
  • No fumes (no deberías fumar jamás, pero menos embarazada)
  • Prueba alimentos como la leche y el yogur, que ayudan a neutralizar el ácido del estómago.
  • Si nada de esto te sirve, pide al médico algún antiácido que puedas tomar durante el embarazo (evita los preparados con sodio o bicarbonato sódico)

Otra molestia que puede aparecer es el Dolor de espalda. Ocurre porque la progesterona y la relaxina relajan los ligamentos y las articulaciones de la columna vertebral y alrededor de la pelvis. Esto prepara las cosas para el parto, pero dificulta la adopción de una buena postura, sobre todo cuando el peso del bebé presiona sobre la parte inferior de la espalda, debilita los músculos del abdomen y empuja la columna hacia delante.

Los dolores lumbar y de piernas pueden deberse a la presión del útero creciente sobre el nervio ciático. Estas molestias pueden desaparecer cuando el bebé cambia de posición. Si son muy fuertes tendrás que permanecer en la cama durante un periodo largo y eso no es tan divertido.

Cosas que puedes hacer para aliviar ese dolor:

  • No estar ni mucho rato sentada ni de pie. Cuando estés de pie, bascula la pelvis hacia delante para meter un poco el culo y echa los hombros hacia atrás. Sentada, apóyate bien en el respaldo y pon las piernas sobre otra silla, si dispones de ella.
  • Haz los estiramientos que te recomiende tu fisioterapeuta.
  • Lleva zapato plano y bien sujetos.
  • Evita los movimientos de giro.
  • Para llevar cosas al suelo, flexiona las rodillas.
  • Visita a un fisioterapeuta, esto si no lo tienes durante el embarazo, es el momento de conseguir uno, y si puedes que sea también osteópata, pues existen tratamientos de liberación de la pelvis y de hormonas que hacen en las últimas semanas de embarazo, que ya os digo que funcionan.
  • Date baños relajantes.

Otro problemilla que aparece, pero tranquilas, es totalmente normal, es la Inflamación y retención de líquidos.

Suele ser más marcada en los dedos, piernas, tobillos y pies, se produce porque el cuerpo retiene más líquidos durante el embarazo.

Parte de esa inflamación y retención es normal y no causa más que una ligera molestia. No obstante, si te sientes excesivamente hinchada durante más de 24 horas seguidas, debes consultar con el obstetra. Puede ser algo normal, pero también un indicio de preeclampsia.

Todo eso sucede porque los cambios hormonales pueden provocar que los riñones no eliminen el sodio, lo que produce la retención de líquidos. Así hay más líquido en el cuerpo para mantener el nivel de líquido amniótico e incrementar la proporción de agua de la sangre, algo que ayuda a los riñones a eliminar los residuos.

El tiempo cálido, estar mucho tiempo de pie o sentada y la hipertensión, son las causas más comunes de la inflamación. También es más frecuente al final del día, porque el líquido se va depositando en los tobillos y los pies (culpa de la gravedad).

Por las mañanas notarás más inflamación los párpados y en la mandíbula. Y todos éstos síntomas, son mucho más probables si tienes sobrepeso o un embarazo múltiple.

Cosas que hacer para combatir esto:

  • Siéntate con as piernas elevadas a una altura que forme un ángulo mayor de 90º con el suelo; o mejor, túmbate sobre el costado izquierdo o boca arriba apoyándote en un almohadón para que la espalda esté inclinada 10º como mínimo.
  • Ponte calzado cómodo.
  • Evita calcetines o medias con topes elásticos.
  • Come sin sal.
  • Bebe mucha agua para eliminar residuos.
  • Si se te hinchan los dedos, sácate los anillos antes de que te aprieten mucho.

Existen otras pruebas posibles que te pueden hacer como la de la diabetes gestacional, el estreptococo del grupo B (GBS) o la de la anemia.

Todo este post lo publico con mis anotaciones y con la ayuda del libro “embarazada” de Kaz Cooke, que yo todas las cosas como lo dicen los médico no las se.

Toda la intendencia previa que hay que preparar, y parecía poca cosa…

Durante el segundo y tercer trimestre a TODAS nos encanta empezar a arreglar todas las cositas para el bebé, pienso que por muchos motivos, porque ya lo sientes y quieres tener “el nido” a punto, porque de normal ya sabes lo que es y por que no, para matar el tiempo, que parece que durante el embarazo no avance ni empujándolo.

Lo primero que solemos acondicionar es SU HABITACIÓN, hay muchas cosas que hacer, que si pintar la habitación, cortinas, muebles… Tengo que decir que nosotros fuimos mucho más allá y como vivíamos en un estudio muy pequeño, en vista de toda la intendencia que tendríamos que preparar para la niña, directamente miramos una casa un poco más grande.

Respecto a los muebles, y pensando en los días que estamos viviendo, que no está la cosa como para ir cambiándolos cada 2-3 años, la mayoría de parejas optan por los cuartos convertibles, que primero tienen su cuna y cambiador, y cuando sea el niño más mayor se convierte en cama con escritorio. Todo muy práctico.

convertible de mesquemobles

Nosotros optamos por aceptar de muy buen agrado los muebles que había utilizado antes una prima, son geniales, están prácticamente nuevos y nos hacen el mejor de los papeles, así cuando la niña crezca, directamente le compraremos su habitación de mayor.

Ahora pasaré a enumerar la de cosas que necesita en su habitación y que son útiles no, lo siguiente:

  • La cuna.
  • El cambiador.
  • Un buen armario (además la nuestra tiene una cómoda, pues tiene más ropa que nosotros dos juntos)
  • La hamaquita .
  • Una bañera especial, o un adaptador.
  • Un buen sillón, butaca de lactancia, con su cojín de lactancia que ya en el embarazo nos vendrá genial para dormir sujetando nuestra gran barriga.
  • El carro de paseo, con su grupo 0, el maxi-cosi y la silla de paseo.
  • La trona.
  • Adaptador para el baño, para cuando le quitemos el pañal.

 

Y seguro que me dejo muchísimas cosas, solo de muebles básicos.

Yo después de mi experiencia, pienso que deberíamos aprovechar TODO lo que nos puedan prestar, pues los bebés crecen muy rápido y prácticamente no desgastan nada.

Así que voy a darle las gracias especialmente desde aquí a la prima de Moisés la que nos lo dejó todo.

¡No veas lo bien que nos viene todo!

Aunque claro siempre nos hace ilusión ir a comprar alguna cosa, o a alguien hacernos algún regalo, así que, yo no dudaría en ir a una tienda especializada, pedir una lista de todo lo necesario (lista de nacimiento le llaman) y si hay algo que os haga falta ir pidiéndolo a amigos, padres, tios, abuelos, vamos, a todos los que os quieran hacer algún detalle util.

nuestro cambiador.

muy útil el Ikea.

Y si estoy enferma, ¿qué hago?

La verdad es que poco puedes hacer, tanto si estás embarazada como si estas con la lactancia materna, como mucho los médicos te dirán: “si te encuentras muy mal y te duele la cabeza, puedes tomarte paracetamol, ¡pero tampoco abuses!”.

Creo que por eso suelen decir, si te constipas ya no te lo vas a quitar en todo el embarazo.

Eso tampoco es así, no nos podemos tomar nada, bien, pero podemos recurrir a nuestra madre naturaleza, y si nos duele la garganta hacernos miel con limón calentita (esto si te lo prepara tu madre cura al instante), si estamos congestionadas y no podemos respirar, vahos de eucalipto (a la vieja usanza, cazuelita y toalla por encima de la cabeza, ¡no falla!).

Pero como en todo, más vale prevenir que curar, por eso dicen que hay que alimentarse bien y tomar muchísima vitamina C, así que con este tiempo y si no quieres caer muy rápido, zumito de naranja natural TODOS LOS DÍAS.

Tengo que decir que hago esta entrada, porque ni cuidándome lo he podido evitar, ¡siempre caigo! vale que mi trabajo ayuda, ser profe y estar embarazada o, como es mi caso dando el pecho, no ayuda para no caer, y esta semana he estado con una gripe de aupa, así que claro mi pequeña ha caído, y claro eso ya es más difícil de llevar.

De todas maneras y, siendo un grupo delicado, a la mínima que os encontréis mal, hay que acudir al médico, aunque sea para deciros “paracetamol y mucha vitamina C”.

Te quedas más tranquila.

Y ahora para completar este máster en medicina natural os invito a poner vuestros remedios caseros para cualquier dolencia.

¡Muchas grácias!

De másters va el asunto

Desde que te quedas embarazada hasta el momento del parto, podríamos decir que hacemos como 3 masters seguro.

El primero es aprender a contar, ya he comentado que no es una cosa normal.

Luego todas pasamos por la elección del carrito, y como no, ese es un master de nivel.

Para empezar has de saber que como todos los vehículos, hay gamas.

 Por eso hay carritos desde 100-200€ hasta lo que te quieras gastar.  En nuestro caso, el carrito fue un regalo de mi prima, y después de ver desde el carrito más endeble hasta el más sofisticado… decidimos que nuestro presupuesto era de nivel medio, que ya son carritos estupendos, con garantía y muy buenos.

Luego has de buscar, no un todo-terreno, pero si un carro que se acople bien a las superficies, que sea ligero, que tenga el apaño que necesitas, que el color te guste, que sea seguro para tu bebé y en nuestro caso, que el plegado fuera sencillo y además que ocupara poco espacio, pues mi coche es precioso pero no está pensado para llevar bebés, así que su maletero es bastante minúsculo.

Tengo que decir que la búsqueda no fue fácil y como no es cuestión de tirar el dinero, había que mirar bien por muchas tiendas y comparar.

Por fin, al final encontramos la tienda en que la atención fue perfecta (nos explicó muy bien y muchas veces como funcionaba el carrito) y el precio entraba dentro de nuestro presupuesto.

Que conste que no me pagan por hacer publicidad de ninguna tienda, pero he de decir que en las grandes superficies parece que has de saber tu más que el vendedor, y a mi eso no me gustó. Por eso y por su trato os voy a recomendar que paséis por la tienda donde compramos el carrito y alguna funda para protegerlo, se trata de NANO PETANO, en alboraya, y de verdad tanto el trato como los precios son muy competitivos.

Y como no solo con un máster tendríamos bastante, también hay que saber de medicina natural, por si acaso te costipas, de decoración, de seguridad, de moda con sus tallas y materiales, vamos un mundo que me puede llevar de explicar un par o tres de entradas.

¡Hasta la próxima!

Ese alguien tan necesario…

Llevo unos cuantos días contando mis pensamientos, las cosas que me pasaron, vamos, mis propios recuerdos.

Pero claro, a mi lado y oficialmente sin barriga, pero igual de embarazado que yo, y siempre en ese segundo plano tan necesario, ha estado mi pareja, Moisés, siempre pendiente de que no me faltara nada, de asistir conmigo a todas las pruebas,vamos, de preocuparse de que todo estuviera en orden.

Por todo ello y por todos ellos he recopilado unas cuantas lecturas, algunas más entretenidas, otras más ilustrativas, que van dirigidas en exclusiva para ellos, aunque los hombres pueden leer también los libros normales y otras cosas dirigidas a las madres. Pues si en el embarazo pasan a un segundo plano, después cuando su bebé nace, su plano pasa a estar un poco más lejano.

  •  Cómo ser padre primerizo y no morir en el intento, Frank Blanco, Aguilar, 2012.

Frank Blanco, que recientemente se ha estrenado como padre, explica en Cómo ser padre primerizo y no morir en el intento en clave de humor y con un estilo repleto de guiños irónicos cómo es ser hombre y padre y lidiar con un bebé al que no entiendes y que de pronto empieza a colonizar tu vida. Una propuesta innovadora que pone el foco en la figura del padre a la hora de encargarse de los cuidados de su bebé: cambiar pañales, dormir 15 minutos al día entre tomas, la elección del carrito, la sillita del coche, los llantos, etcétera.

  • Condición de padre, Joan Barril, Madrid, Aguilar, 1997.

Se ha hablado mucho de la maternidad. Pero ¿y del padre? ¿Qué relaciones se establecen entre el padre y el hijo recién nacido? En este libro, Joan Barril pasa revista a cada uno de los momentos y situaciones en que el padre ha de enfrentarse a una realidad que le es absolutamente nueva y desconcertante desde que le dicen “ten, cógelo” y le ponen por primera vez aquella materia viva en las manos.

El autor nos descubre qué piensa y qué hace el padre ante las sucesivas sorpresas que le depara el niño o la niña que acaba de irrumpir en su vida. Con una prosa en la que la sensibilidad se adereza con la sal de la ironía, muestra la nueva dimensión de las noches en vela, la aparición de una ternura inédita, el aprendizaje de gestos, miradas y palabras. Y el padre crece mientras el hijo crece, hasta que aquella criatura se atreve a decirle un día: “no tienes razón”. Una mirada innovadora sobre un tema tan apasionante como poco explorado.

  • Crio a mi hijo, Laurence Pernoud, Vergara, 2000.

Todas las preguntas que surgen desde el nacimiento hasta la escuela tienen respuesta en este libro. Sabrás lo que le gusta a un bebé de 1 a 4 meses, o que es normal que a los 9 arroje un objeto lo más lejos posible no para molestar sino para ver dónde cae, que a los 15 meses toque todo y corra por todas partes.

  • Ella ha tenido un bebé, ¡y a mi me va a dar algo!, James Douglas Barron, Urano, 2000.

Una guía para el que acaba de convertirse en padre. El autor de este libro se dirige de forma divertida y amena a los que como él han sido padres. Los consejos que aparecen en sus páginas proceden de la experiencia vivida por el propio autor. No intentes encontrar en este libro ningún consejo médico.

  • Manual práctico para padres novatos, Frances William, Salvat, 1996.

Este libro perfectamente ilustrado te enseñará a hacer más fáciles las tareas del cuidado de tu bebé. Lo más destacable es su diseño con espiral que te permitirá consultarlo mientras cambias un pañal o das la papilla.

  • Padres hoy, Miriam Stoppard, Vergara, 1998.

Dirigido a los padres primerizos, analiza de qué manera la paternidad modifica la vida en común y ofrece una valiosa ayuda para mantener la plenitud de la relación de pareja.

  • Tu hijo, Benjamin Spock, Vergara, 1989.

Con inteligentes consejos y precisa información, esta guía cubre todo lo que los padres necesitaréis saber desde el nacimiento del bebé hasta su adolescencia. Un libro imprescindible, traducido a 39 idiomas, que podría calificarse como el mejor de su género.

Espero que las lecturas os ayuden, y una vez más y públicamente solo me falta dar las gracias a, para mi, el mejor padre del mundo, GRACIAS POR CUIDARME Y POR CUIDAR A NUESTRA PEQUEÑA TAN BIEN.

Ahora que puedes, arréglate, sal y vive la vida

Durante el primer trimestre, casi no eres consciente del embarazo, aunque puedes tener esas molestias, totalmente normales y decidir que tu vida social ha de quedar en un segundo plano.

Pero a partir de la semana 15, que todo ese malestar empieza a desaparecer y tienes ese subidón de energía, mi consejo es que te arregles siempre que puedas, y que llenes tu agenda de eventos sociales, pues a partir del día en que tengas a tu bebé en tus brazos, tus prioridades serán otras. Arreglarte pasará a un segundo o tercer plano, y si le das pecho, muchas veces te sentirás un brick de leche y punto.

Por ese motivo, tanto tú como tu pareja, creo que deberíais pasar tiempo con amigos, y ya de paso, dedicarles una foto, pues pasará tiempo hasta que os volváis a ver con tranquilidad.

Para una misma, creo que con tanto cambio, y aunque todo el mundo te diga que estas guapísima,a ti no te lo va a parecer, por eso es bonito que te mimes, y si lo crees necesario explícale a tu pareja lo que sientes y que él te dé todos los ánimos del mundo.

Por último, y ya más cerca del día del parto, yo aconsejo ese último corte de pelo, y así ya estarás lista para no pisar una peluquería en un tiempo, el justo para acoplarte a tu nueva vida.

Y mientras no dejas de lado tu vida social, también puedes ir pensando en cosas como la preparación al parto, cosa que seguramente en tu centro de salud lo tengan organizado, y sueles empezar a asistir a partir de la semana 30, aunque si tienes muchas dudas, siempre puedes pedirle a tu matrona que te deje ir unas cuantas semanas antes.

El objetivo de estas sesiones es prepararnos a nosotras y a nuestra pareja (o la persona de apoyo que hayas elegido) para el parto desde un punto de vista psicológico y práctico, se tratan temas tan diversos que van desde la concepción del bebé, pasando por el parto (cosa que de normal es lo que más nos preocupa, pero que es, según mi matrona, un mero trámite y tan distinto como mujeres hay en el mundo) hablando también de la lactancia,  los primeros días en casa, y la reincorporación a la vida laboral.  Y en la parte práctica, además de compartir dudas, se suelen hacer ejercicios de respiración, estiramientos y relajación, muy apto todo para ese momento que nos aterra, el parto.

Yo ahora con la perspectiva del tiempo, os tengo que confesar, que en el momento solo pensaba en el parto, pero ahora le doy TODA la razón a mi matrona y pienso que sólo es un trámite que marca un punto de partida a muchas dudas, un sinfín de problemas (solucionables todos),  un mundo nuevo y distinto a cada momento.